A pesar de haber realizado un buen partido dentro de lo que cabía (sobretodo en el sector defensivo), y de tener en aprietos a la Juventus en varios tramos del juego con los ataques de Ronaldo, el Madrid no pudo lograr la clasificación a la Champions, pero cayó como un grande.
La falta de poder ofensivo le pasó factura, no pudo anotar el gol que lo dejara tendido a la Juventus, además con la salida de Zidane se cayó el equipo y el equipo italiano comenzó a llegar con mayor peligro, también el arbitraje localista incidió, y hubo muchas quejas sobretodo en la fase final del juego, Guti se quejó mucho de codazos y faltas que no se sancionaron, además de faltas inexistentes, un arbitraje malo.
La defensiva hasta los 75 minutos tuvo un juego perfecto, la debilidad en el sector derecho del conjunto blanco por ausencia de Salgado se sintió en las anotaciones de la Juventus, un Raúl desaparecido, Luxemburgo se equivocó en los cambios al quitar a Zidane y no hacer ingresar antes a Owen, un Ronaldo que no tuvo la sangre para matar en el primer tiempo y que después tontamente perdió la cabeza y se hizo expulsar, Figo no estuvo en su mejor noche, poca generación de fútbol en la banda derecha, en donde también se extrañó a Salgado, Beckham tampoco estuvo a la altura, a pesar de ello el Real Madrid estuvo a 15 minutos de la clasificación, pero la perdió en el tiempo extra.
La diferencia lo hicieron los técnicos, Luxemburgo equivocó el camino con los cambios y Capello acertó al hacer ingresar a Trezeguet, ahora la Champions terminó para el Real Madrid, y el objetivo es claro, el Barcelona, sólo nos queda la Liga, y esta no la podemos dejar escapar, la afición merengue quiere títulos.
El equipo requiere una renovación urgente, y eso lo debe de entender Florentino Pérez, la afición merengue se merece triunfos y no tristes eliminaciones como esta.